El analista internacional Leandro Morgenfeld había advertido que Trump iba a sufrir una "paliza electoral" y un "batacazo demócrata", pero la magnitud superó las expectativas: los demócratas no solo recuperaron la Cámara de Representantes, sino que también arrebataron el Senado a los republicanos, obteniendo al menos 53 escaños frente a los 47 previos, lo que representa un vuelco de al menos 7 escaños en el Senado. Con la pérdida de ambas cámaras, Trump queda políticamente debilitado en sus dos últimos años de mandato, sin posibilidad de reelección, tal como Morgenfeld había pronosticado. teleSUR