Diez mil personas, según datos de la Delegación del Gobierno, se han concentrado este miércoles frente al polémico inmueble adquirido por la Comunidad de Madrid en la calle del General Martínez Campos, en el barrio de Chamberí. La movilización, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid a través de redes sociales, ha obligado a cortar el tráfico en la zona y ha contado con un amplio dispositivo de la Policía Nacional equipado con material antidisturbios. Los asistentes han acudido con las llaves de casa en las manos como símbolo de protesta para exigir el "ático de Ayuso para Maricarmen", la anciana de 87 años con discapacidad desahuciada horas antes en el distrito de Retiro. Durante la concentración se han coreado lemas como "¡Maricarmen somos todos!" o "Ayuso dimisión" para reclamar más vivienda asequible y frenar la especulación inmobiliaria.La protesta de la tarde ha sido la continuación de la movilización iniciada de madrugada en el número 46 de la calle Alcalde Sáinz de Baranda, donde decenas de personas acamparon para intentar evitar el lanzamiento. Tras un despliegue policial de más de siete horas y momentos de tensión con la llegada de la comisión judicial, la anciana fue desalojada poco antes de las 13:00 horas y trasladada en camilla por el Samur al hospital Gregorio Marañón. Maricarmen residía en el inmueble desde 1956 bajo un contrato de "renta antigua", pero la finca fue vendida en 2018 a Renta Corporación y posteriormente transferida a la socimi Urbagestión Desarrollo e Inversión SL. La propiedad exigía un alquiler mensual de 1.650 euros, una cantidad inasumible para la mujer, que percibe una pensión de 1.450 euros. Asimismo, la empresa rechazó las propuestas planteadas para aplazar el desahucio, incluida la oferta de una donante anónima para asumir parte del coste del alquiler.Los colectivos de vivienda han contrapuesto la situación de la anciana con la compra del ático por parte del Ejecutivo autonómico a través de la empresa pública Planifica Madrid, una operación de alrededor de 6,3 millones de euros cuya subasta posterior concluyó sin ofertas. En la marcha se han exhibido pancartas con consignas como "Para Ayuso, un ático; para nuestra clase, desahucios", al tiempo que se han dirigido críticas al Gobierno central, al que se ha tachado de "hipócrita" y "rentista". Los manifestantes también han censurado la gestión del Ministerio de Vivienda y la ley de vivienda, preguntándose "¿Dónde está el Gobierno progresista" ante la falta de alternativas habitacionales. El caso de Maricarmen ha provocado movilizaciones en distintos puntos de España y se ha convertido en un símbolo de las protestas contra los lanzamientos e inmobiliarias.