París se prepara para una nueva jornada de protestas con comercios protegidos con planchas de madera y verjas metálicas ante el temor a que se repitan los incidentes registrados el pasado fin de semana. Los destrozos y saqueos siguen visibles en numerosos escaparates, mientras crece la preocupación entre los comerciantes y los vecinos de la capital francesa.Algunos establecimientos fueron completamente desvalijados durante las últimas protestas, lo que ha llevado a muchos negocios a cerrar sus puertas de forma preventiva. Paradójicamente, otros comercios, como una armería, están registrando una mayor actividad ante la preocupación por la seguridad.La tensión también afecta al sector cultural. Ante la posibilidad de nuevos disturbios, varios museos han anunciado que permanecerán cerrados este sábado como medida preventiva.Francia refuerza el dispositivo de seguridad para contener las protestas. El ministro del Interior, Laurent Núñez, ha informado de que se desplegarán 70.000 efectivos en todo el país para tratar de evitar nuevos episodios de violencia y garantizar la seguridad ciudadana.El despliegue policial busca impedir que las movilizaciones deriven nuevamente en saqueos, enfrentamientos y daños materiales. Mientras tanto, París afronta la jornada con calles y escaparates blindados, comercios cerrados y una población todavía marcada por los incidentes de la semana anterior.