El que no se ha caído en bici, se caerá en moto.
Llevas un mes opositando, haces tu primer simulacro y descubres que te has planificado fatal las vueltas del examen. Perfecto: es el mejor momento para que te pase.
Mejor descubrirlo ahora que el día del examen de verdad, dentro de tres años. Eso sí sería una cagada.
Si estás empezando y te equivocas, tranquilo. Caerse en bici, que vas despacio, es lo que te ahorra caerte en moto.