00:00Debajo de la ciudad de Edimburgo, que todo el mundo conoce, hay una ciudad que todavía está oculta
00:03y sobre la que se cuentan un montón de historias de fantasmas.
00:06Para encontrarla solamente nos tenemos que venir a la calle más famosa de la ciudad, a la Royal Mile,
00:10donde durante el siglo XVIII comenzaron a sepultarse los callejones que hoy en día forman una auténtica ciudad subterránea.
00:16Y es que en realidad lo que atrae a mucha gente de la ciudad de Edimburgo, que es este entramado
00:20de calles laberíntico,
00:22corresponde a la zona en la que antiguamente estaba el mercado.
00:25Todos estos callejones realmente, si os fijáis en los nombres, hacen referencia a lugares donde se comerciaban cada tipo de
00:31cosas.
00:32El más famoso de estos callejones y el que más historias de fantasmas ha traído a la cultura popular es
00:36el callejón de Mary Kings,
00:38un lugar donde se dice que se encerraban y también se sepultaron a los contagiados con peste.
00:43La aparición más famosa de este callejón es el fantasma de una niña llamada Annie,
00:47que supuestamente se quedó encerrada o la encerraron en el año 1644 tras haber contraído la peste.
00:55Ahora todas las leyendas cuentan que sigue buscando su muñeca de trapo que perdió y que no va a parar
01:00hasta que la encuentre.
01:02A pesar de todo lo que se cuenta, fue destruido en el siglo XVIII y tapeado por lo que ahora
01:07es el ayuntamiento de la ciudad.
01:08¿Pero qué hay de realidad en todo esto?
01:10No hay realmente pruebas históricas de que nadie se quedase encerrado o que no encerrasen a nadie dentro de estos
01:16callejones.
01:17La realidad es que la peste en Edimburgo se trataba mucho mejor de lo que parece.
01:20Para marcar el lugar exacto donde había una persona que tenía peste, tenían que poner una bandera blanca en la
01:26ventana
01:26y así la gente sabía a quién tenía que llevar recursos, sopas, algo, para poder ayudarlas en esos momentos en
01:31los que estaba prácticamente al borde de él.
01:34Como otras veces, la ciudad de Edimburgo demuestra que no hace falta inventarse nada para que la historia sea interesante.
01:40¡Gracias!
01:40¡Gracias!
01:41¡Gracias!
01:41¡Gracias!