Las elecciones presidenciales de Nigeria prometen ser una reñida carrera entre Goodluck Jonathan, actualmente en el cargo, y su rival Muhammadu Buhari. Pero la sociedad nigeriana está dividida. Además de pobreza y corrupción, el país africano sufre la violencia de los terroristas yihadistas de Boko Haram. El miedo a que cometan nuevos atentados aumenta conforme se aproximan los comicios.