El megacohete Starship de la compañía SpaceX ha conseguido situarse por primera vez en órbita terrestre a unos 300 kilómetros de altitud durante su decimocuarta prueba de vuelo. El despegue se ha producido desde el complejo Starbase en Texas a las 13:49 hora peninsular española. Este hito representa un avance crucial para que el vehículo espacial más potente desarrollado hasta la fecha sea operativo y pueda transportar carga en el espacio.Poco después del lanzamiento se vivieron momentos de incertidumbre cuando un motor se apagó antes de lo previsto. Sin embargo, los ingenieros de la compañía confirmaron que la nave podía realizar un encendido clave para completar la maniobra orbital. Tras confirmarse el éxito de la operación, el director de la NASA, Jared Isaacman, felicitó a la empresa a través de la red social X señalando: "¡Felicidades SpaceX! Ha sido un lanzamiento espectacular que ha llevado a la nave a órbita y se ha manejado cada paso de manera segura, responsable y especialmente inspiradora". Por su parte, durante la transmisión en directo, la propia firma estadounidense calificó el vuelo como un "enorme hito" y un "hito enorme" para el programa espacial.El plan de vuelo contempla que la nave complete seis vueltas a la Tierra a una velocidad aproximada de 28.000 kilómetros por hora durante una misión de casi diez horas de duración. Al término de las seis órbitas programadas, se prevé que el vehículo realice un amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile. Durante este trayecto, la Starship ha comenzado a desplegar de forma exitosa su primer lote de 26 satélites operacionales Starlink V3 de internet.Estos nuevos dispositivos aportarán una capacidad adicional de 26 Tbps a la red y establecerán sus primeros enlaces mediante radiofrecuencia y tecnología láser con la Tierra y el resto de la constelación. Además, tres de los satélites incorporan cámaras modificadas para inspeccionar el estado del escudo térmico de la nave. La misión probará también diversas mejoras en el revestimiento protector de la cápsula, incluyendo un refuerzo en los mecanismos de sujeción de las losetas y un diseño curvado en zonas de alto riesgo para mitigar las altas temperaturas durante la reentrada atmosférica.El éxito de este vuelo orbital resulta fundamental para los planes de exploración espacial de la NASA y el retorno de seres humanos a la Luna. El cohete completo mide algo más de 120 metros de altura y consta de dos partes reutilizables: el propulsor SuperHeavy de 33 motores Raptor y la cápsula Starship. La agencia estadounidense seleccionó a SpaceX para desarrollar una versión de esta cápsula destinada a transportar astronautas a la superficie lunar durante la misión Artemis 4, prevista para 2028.De forma previa, la misión Artemis 3 está programada para 2027 como un ensayo tripulado en órbita terrestre, donde la nave Orión probará el acoplamiento con la cápsula de SpaceX y con el módulo Blue Moon desarrollado por la empresa Blue Origin. Para este programa de exploración, en el que se estiman inversiones cercanas a los 15.000 millones de dólares, la capacidad de alcanzar la órbita terrestre constituía un requisito técnico imprescindible antes de intentar maniobras de reabastecimiento en el espacio y alunizajes tripulados.