00:07El bloque que vamos a recorrer ahora contiene algunos de los textos que son exclusivos de
00:14Lucas, la parábola del buen samaritano, la escena de Marta y María y también veremos la versión
00:21lucana del padre nuestro. No es casualidad que estén juntos, los tres se iluminan mutuamente
00:29y nos dan el retrato del discípulo que Lucas ha descubierto que Jesús quiere que sean los ejes
00:37del discípulo. Alguien que sirve con misericordia, escucha con atención y ora con confianza. Veamos
00:45el primero de ellos, la parábola del buen samaritano. Se trata de una parábola propia de Lucas que es la
00:54respuesta dada por Jesús a un legalista, un experto en la ley, que se acerca a Jesús con
01:02una pregunta que pretende ponerlo a prueba. Maestro, ¿qué debemos hacer para alcanzar la vida eterna?
01:11Jesús lo remite a lo que ya sabe. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu
01:18alma,
01:19con todas tus fuerzas y con toda tu mente. Deuteronomio 6.5. Y ama a tu prójimo como a ti
01:28mismo.
01:29Levítico 19.18. El legalista queriendo justificarse insiste, ¿y quién es mi prójimo? A esta segunda
01:39pregunta es a la que Jesús responde con la parábola. Un hombre cae en manos de bandidos,
01:46es golpeado y dejado medio muerto en el camino de Jerusalén a Jericó. Pasan un sacerdote y un
01:54levita, personas consagradas que deberían detenerse, pero siguen de largo, probablemente para no quedar
02:02impuros tocando a alguien que parece muerto, siguiendo el precepto señalado en Levítico 21.1.4.
02:10El que se detiene, el que se hace prójimo es un samaritano, despreciado por los judíos, considerado
02:20impuro, el último que uno esperaría ver actuar con compasión. La enseñanza de Jesús en esta parábola
02:30es un giro magistral. Jesús no responde a la pregunta de quién es mi prójimo, sino que hace una
02:38contra pregunta. ¿Cuál de estos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los
02:46bandidos? No se trata entonces de definir a quién debo ayudar, sino de convertirme en alguien que
02:56ayuda. Y Jesús concluye con un mandato activo. Ve y haz tú lo mismo. San Agustín ofrece una lectura
03:06alegórica que ha enriquecido la tradición de la iglesia. El hombre herido representa a la humanidad
03:14que desciende del paraíso, Jerusalén. Al mundo, Jericó. Por el pecado, los ladrones son el demonio y sus
03:24ángeles. El sacerdote y el levita representan la ley y los profetas, que señalan el camino, pero no
03:33pueden curar. Y el samaritano es Cristo, el rechazado por los suyos, que se acerca, sana, carga con el herido
03:44y provee para su cuidado. Más allá de la alegoría, la enseñanza práctica para nosotros es clara. Dios no
03:54solo se encuentra en el templo, se encuentra en la calle, en el rostro del que necesita ayuda. La fe
04:01que
04:01no se traduce en acción concreta queda en el nivel del legalista. Sabe la respuesta correcta, pero no la
04:10vive. Inmediatamente después, Lucas coloca la escena de Marta y María, también en este capítulo 10, y que
04:20es propia también de Lucas. Jesús entra en una aldea y una mujer llamada Marta lo recibe en su casa.
04:29Su
04:29hermana María se sienta a los pies de Jesús, postura del discípulo que escucha, mientras que Marta está
04:37ocupada con los preparativos del servicio. Marta se acerca a Jesús y le dice algo que revela su estado
04:44interior. Señor, no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo. Dile que me ayude.
04:54Jesús no le reprocha que trabaje. Le señala que está preocupada e inquieta por muchas cosas. La
05:04inquietud es el problema, no el servicio. Y le dice, solo una cosa es necesaria. María ha escogido la
05:13mejor parte y nadie se la va a quitar. Esta escena no es una condena del trabajo ni una invitación
05:22a la
05:22pasividad. Jesús no rechaza la actitud de Marta. Señala el momento equivocado para ella. El discípulo
05:30necesita las dos dimensiones. La acción concreta del buen samaritano no por nada va seguida de estas
05:37perícopas y la escucha atenta de María. Actitudes que son complementarias, no opuestas. La parábola
05:46anterior nos empuja a servir. Esta escena nos recuerda que el servicio que no nace de la escucha
05:53se agota. Así que, si uno quiere encontrarse con Jesús o con Dios mismo, no es solo por medio de
06:03actividades, es también orando. Por eso el capítulo 11 habla precisamente sobre la oración. Los discípulos
06:13ven a Jesús orar y le piden, Señor, enséñanos a orar. Esta es una diferencia importante con Mateo.
06:23Allí el Padre Nuestro aparece en el Sermón del Monte, como una parte de una enseñanza más larga
06:31sobre la oración pública y la hipocresía religiosa. En Lucas surge de forma espontánea,
06:39como respuesta a la contemplación que los discípulos tienen de Jesús en oración. El contexto lo dice
06:48todo. Se aprende a orar viendo a orar a Jesús. En Lucas, esta oración consta de una invocación al Padre
06:58y de tres peticiones concretas, el pan, el perdón y la liberación en la prueba. Por otro lado, la oración
07:07del Padre Nuestro tiene un profundo trasfondo judío, ya que Jesús y sus discípulos vivían en el ambiente
07:15religioso de Israel, caracterizado por una vivencia profunda de la oración. En este sentido, la fórmula
07:23usada por Jesús en el Padre Nuestro tiene un gran parecido con el Kadish, sobre todo en su parte
07:31inicial. Sin embargo, Jesús reorienta estas peticiones introductorias, llevándolas a una dimensión de relación
07:41filial. Como dice el Evangelio de Mateo, Jesús no viene a anular, sino a dar plenitud. Continuando,
07:49y para ir cerrando el tema de la oración, debemos de recordar que Dios no es un solucionador de
07:57problemas con una varita mágica que concede todo sin condiciones. La oración exige nuestra propia
08:05responsabilidad, ya que al pedir el reino, nos comprometemos a vivir según sus valores.
08:13Jesús acompaña el Padre Nuestro con la parábola del amigo inoportuno, que llega a medianoche. Esto
08:21para enseñar que la oración exige insistencia y audacia. Y la promesa que la acompaña es de las
08:30más bellas del Evangelio. Pidan y Dios les dará. Busquen y encontrarán. Llamen a la puerta y se les
08:39abrirá. El don supremo que el Padre concede al que pide es el Espíritu Santo, quien nos da la gracia
08:48de aceptar la voluntad divina como lo hizo el propio Jesús en Getsemaní. El Espíritu es quien nos impulsa
08:57a realizar la obra de Dios en el camino. La última parte de este bloque muestra a Jesús en conflicto
09:08con sus adversarios. Lo acusan de acción diabólica. Él responde que un reino dividido cae y que si expulsa
09:18demonios es por el dedo de Dios, expresión que evoca al libro de Éxodo en el capítulo 8, verso 15.
09:27La victoria sobre el mal ya ha comenzado, pero corresponde a cada uno hacer de su corazón una
09:36casa habitada por Cristo, no un espacio vacío para que el mal pueda volver a ocuparlo.
09:45En este contexto, Jesús usa la imagen de la lámpara. Nadie le asciende para esconderla. El
09:54ojo es la lámpara del cuerpo. Si la intención interior es pura, toda la persona queda iluminada. Pero
10:03si no lo es, la oscuridad interior resulta mayor que cualquier oscuridad exterior. Esta enseñanza
10:12sobre la transparencia del corazón encuentra su aplicación más concreta en los ayes contra los
10:19fariseos y doctores de la ley que encontramos en el capítulo 11 del verso 39 al 54. Jesús denuncia
10:29la incoherencia de quienes cuidan la apariencia externa, mientras por dentro están llenos de codicia.
10:37Mateo recoge una crítica semejante con una imagen aún más dura, la del sepulcro blanqueado.
10:46Hermoso por fuera, pero lleno de corrupción por dentro. En ambos casos, el mensaje es el mismo.
10:53Lo que cuenta no es la fachada que los demás ven, sino lo que Dios ve en lo más íntimo
11:00del corazón.
11:02Hasta aquí este bloque. Te espero en el siguiente video.
11:33Gracias.
11:33Gracias.
11:34Gracias.
11:36Gracias.